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IMPAQTO La Floresta cierra un ciclo para sembrar lo que viene

Feb 20, 2026 | Comunidad, Coworking

Hay espacios que trascienden las paredes que los contienen. Lugares que se convierten en hogar, en punto de encuentro, en refugio para ideas, preguntas y sueños colectivos. IMPAQTO La Floresta fue uno de esos lugares.

Desde su apertura en 2019, esta sede, ubicada en lo que antes fue el hogar de El Pobre Diablo, se transformó en un punto de encuentro para emprendedores/as, innovadores/as, organizaciones aliadas y comunidades diversas que encontraron aquí un espacio para crear, aprender y crecer en comunidad.

Después de varios años de historia compartida, en IMPAQTO hemos tomado la difícil decisión de cerrar este ciclo y devolver el espacio a sus propietarios. No fue una decisión sencilla, pero sí una tomada con consciencia, gratitud y respeto por todo lo que este lugar significó.

Un espacio vivo, habitado por comunidad

IMPAQTO La Floresta fue mucho más que una sede de coworking. Fue escenario de innumerables eventos, ferias, encuentros comunitarios y conversaciones profundas. Aquí se lanzaron ideas que luego se convirtieron en emprendimientos, se compartieron aprendizajes, se tejieron alianzas y se celebraron logros colectivos.

Fue también la casa de múltiples graduaciones de emprendedores y emprendedoras de los programas de IMPAQTO Labs, momentos cargados de emoción donde vimos materializarse procesos de meses , y a veces años, de formación, acompañamiento y resiliencia. Cada cierre de programa fue una afirmación de que emprender con propósito es posible cuando se cuenta con comunidad.

Las ferias, los talleres, los eventos abiertos al barrio y los encuentros intersectoriales hicieron de IMPAQTO La Floresta un espacio poroso, conectado con su entorno, donde distintas voces encontraron lugar.

Un cierre como acto de gratitud colectiva

Para despedirnos, decidimos hacerlo como creemos que se cierran los ciclos importantes: en comunidad. El evento de cierre fue un acto de gratitud colectiva, un espacio para honrar lo vivido, agradecer a quienes habitaron el lugar y compartir memorias.

Escuchamos historias, risas, silencios cargados de emoción. Nos despedimos con consciencia, sosteniéndonos desde el cariño, el amor y el cuidado, reconociendo que todos los ciclos tienen un fin y que cerrar también es una forma de sembrar lo que viene.

Gracias por habitar este espacio

Gracias a cada emprendedor y emprendedora que pasó por estas salas. Gracias a los equipos, aliados/as, facilitadores/as y organizaciones que confiaron. Gracias a quienes hicieron de IMPAQTO La Floresta un lugar vivo, diverso y profundamente humano.

Este espacio se cierra, pero su impacto permanece en las personas, en los proyectos y en las comunidades que aquí crecieron. Nos llevamos las memorias, los aprendizajes y la certeza de que los espacios más importantes no se pierden: se transforman.

Seguimos adelante, con la misma convicción de siempre, creando nuevos lugares, físicos y simbólicos, donde el emprendimiento con impacto siga encontrando hogar.