Suelux fue una de las iniciativas ecuatorianas ganadoras de Climathon 2025.
El Climathon es un programa global impulsado por EIT Climate-KIC y facilitado en Ecuador por IMPAQTO, que conecta a personas, ideas y soluciones para enfrentar los retos del cambio climático. Cada año, equipos multidisciplinarios en más de 100 países co-crean proyectos innovadores con impacto ambiental y social.
En la edición Climathon Ecuador 2025, dos equipos destacaron por su compromiso con la sostenibilidad y su visión de futuro. Uno de ellos fue Suelux, una iniciativa liderada por Francisco Javier Paredes Proaño, docente, investigador en innovación y sostenibilidad, y rector de la Unidad Educativa General Eloy Alfaro (UEGEA) en Salcedo.
Innovar desde la educación para regenerar el suelo
Para Francisco, participar en Climathon fue “una experiencia profundamente inspiradora”.
“Nos permitió compartir ideas con personas comprometidas con el cambio climático y confirmar que desde la educación también podemos innovar. Fue un espacio donde el aprendizaje, la creatividad y la acción se unieron para demostrar que los jóvenes pueden ser protagonistas de soluciones reales”.
Su proyecto, Suelux, nace de una preocupación urgente: la degradación del suelo. Este problema ambiental afecta la producción agrícola, la seguridad alimentaria y la economía de comunidades rurales, especialmente en provincias como Cotopaxi, donde la pérdida de fertilidad agrava la pobreza y la malnutrición.
Suelux propone una solución innovadora basada en microorganismos de montaña, capaces de regenerar la vida del suelo y devolver productividad a los agricultores. Su enfoque combina ciencia, sostenibilidad y esperanza, demostrando que la innovación puede surgir desde cualquier territorio.
Ciencia, práctica y propósito
Uno de los mayores desafíos que enfrentó el equipo fue mantener la rigurosidad científica sin contar con un laboratorio profesional. Sin embargo, esto no los detuvo.
“Validamos la eficacia del producto directamente en campo, en diferentes tipos de suelo y cultivos, desde hortalizas hasta flores, observando resultados consistentes. Esa experiencia nos permitió fortalecer el método y demostrar que la innovación también puede nacer desde el aprendizaje práctico y la observación constante.”
Para Francisco, espacios como el Climathon son vitales porque “conectan ideas locales con soluciones globales”.
El programa impulsa a estudiantes, docentes y emprendedores/as a transformar problemas ambientales en oportunidades sostenibles, demostrando que la ciencia, la educación y la acción pueden generar un impacto real en el planeta.
Una comunidad que impulsa el cambio
Ser parte de la comunidad de agentes de cambio de IMPAQTO es, para Francisco, un motivo de orgullo y esperanza:
“Ser parte de esta comunidad significa unirse a personas que creen que el cambio comienza con pequeñas acciones. Nos motiva a seguir creciendo, a compartir lo aprendido y a continuar demostrando que la innovación puede nacer en cualquier lugar, incluso desde un aula en un pequeño cantón llamado Salcedo, entre montañas y naturaleza, cuando hay propósito y pasión por la vida.”
Suelux es prueba de que la transformación empieza en lo local: desde la tierra, la educación y la colaboración. En IMPAQTO, seguimos acompañando a quienes actúan por un futuro regenerativo, demostrando que la innovación climática no tiene fronteras.




