Hace más de 20 años, miles de pequeños productores lecheros del Ecuador enfrentaban precios injustos, intermediación abusiva e ingresos inestables. En ese contexto nació El Ordeño, con una convicción tan sencilla como poderosa: era posible construir una realidad distinta para el campo.
Hoy esa convicción tiene nombre propio. El Ordeño es la primera empresa láctea B Certificada de Ecuador, América Latina y el Caribe, y forma parte de la comunidad de agentes de cambio de IMPAQTO. Su historia es la prueba de que la rentabilidad y el impacto pueden crecer juntos.
Una empresa con propósito
El Ordeño se dedica a la producción y comercialización de alimentos de alta calidad, pero su propósito va mucho más allá de transformar leche en productos sostenibles. Su trabajo apunta a generar bienestar en toda la cadena de valor a través de un modelo empresarial, asociativo e incluyente que promueve el comercio justo, fortalece las capacidades de los productores/as y abre oportunidades de desarrollo sostenible en las comunidades rurales.
Esa apuesta se traduce en números concretos: una red de más de 6.000 pequeños/as y medianos/as productores/as, organizados/as en más de 100 centros de acopio distribuidos en 9 provincias de Ecuador. Una demostración de que sí es posible combinar competitividad, rentabilidad e impacto positivo.
“Nuestro propósito es claro: generar bienestar y producir alimentos con propósito que impacten positivamente en las personas y protejan el planeta”.
Un modelo que genera impacto desde el origen

El desafío que El Ordeño decidió enfrentar era un sistema que históricamente limitaba el desarrollo de los y las productoras: precios injustos, dependencia de intermediarios, acceso restringido a servicios técnicos y financieros, y brechas sociales que afectaban la calidad de vida de las familias rurales.
Su respuesta fue construir un modelo que genera impacto positivo desde el origen. Al eliminar la intermediación especulativa, garantizar precios justos y promover relaciones comerciales transparentes, El Ordeño transformó la relación con el campo. A esto se suman programas de fortalecimiento productivo como sus Escuelas de Campo, que han beneficiado a más de 2.000 productores/as con formación técnica, administrativa y de liderazgo.
El impacto también se vive más allá de lo productivo: brigadas de salud, nutrición e inclusión; programas de empoderamiento femenino; impulso a las energías renovables y a prácticas sostenibles; y herramientas como Poverty Stoplight para identificar necesidades específicas y diseñar soluciones a la medida de cada familia. Porque, como afirman, el verdadero impacto ocurre cuando el crecimiento económico se traduce en bienestar social y sostenibilidad ambiental.
Una alianza que nace de una visión compartida
La alianza entre El Ordeño e IMPAQTO surge de una convicción común: las empresas pueden ser una fuerza transformadora para la sociedad y el planeta. Ambas organizaciones forman parte del movimiento global de Empresas B, que demuestra que el éxito empresarial puede construirse generando valor para todos los grupos de interés.
IMPAQTO ha sido pionera en Ecuador impulsando el emprendimiento de impacto en América Latina a través de espacios de coworking, programas de capacitación e inversión con propósito. El Ordeño comparte esa visión desde el sector agroalimentario, con un modelo asociativo que genera bienestar para más de 6.000 productores/as y sus familias mientras fortalece el desarrollo rural, la sostenibilidad y la equidad social.
A esa mirada se suma una creencia compartida: la innovación es una herramienta clave para transformar realidades. Por eso El Ordeño impulsa procesos de diversificación productiva, conservación ambiental, nutrición, empoderamiento de la mujer rural y desarrollo territorial, entendiendo que rentabilidad e impacto pueden crecer de la mano.
Ser parte de una comunidad de agentes de cambio
Para El Ordeño, integrarse a la comunidad de agentes de cambio de IMPAQTO significa sumarse a un ecosistema de organizaciones que están redefiniendo la forma de hacer empresa. Es la oportunidad de compartir experiencias, generar aprendizajes, construir redes de colaboración y fortalecer iniciativas que buscan resolver desafíos sociales y ambientales con visión de largo plazo.
Como Empresa B, El Ordeño cree profundamente en el poder de la acción colectiva. Ser parte de IMPAQTO reafirma su compromiso con el triple impacto (económico, social y ambiental) y le permite seguir aprendiendo de otros actores que, desde distintos sectores, impulsan transformaciones positivas en el país y la región.
Las alianzas no solo generan mejores resultados: construyen ecosistemas resilientes, capaces de sostener transformaciones profundas y duraderas. O, como lo expresan desde El Ordeño: “el desarrollo sostenible no se construye en solitario, se construye colaborando”.
En IMPAQTO creemos que el cambio se construye colaborando. Historias como la de El Ordeño nos recuerdan que cuando las empresas ponen a las personas y al planeta en el centro de sus decisiones, el impacto se multiplica.




